Manos enlazadas, un vínculo hecho joya
Hay manos que cuentan toda vuestra historia.
Una fotografía real de vuestras manos puede convertirse en una joya de plata que conserve ese gesto: cómo os buscáis, os sostenéis y recorréis juntos una parte de la vida.
Una mano puede sujetar a otra.
También puede decir «estoy aquí».
Distintas historias.
El mismo gesto de acompañarse.
Puede hablar del amor que protege, del que camina a tu lado o de quien lleva toda una vida sosteniéndote.
Parejas
Vuestra manera de cogeros de la mano. Un gesto cotidiano que cuenta todo lo que habéis elegido vivir juntos.
Nietos y abuelos
Una mano pequeña entre las de su abuelo, su abuela o sus bisabuelos. Generaciones que se encuentran en un mismo gesto.
03
Madres e hijos
Antes era ella quien te llevaba de la mano. Hoy seguís encontrando la forma de acompañaros.
04
Hermanos, primos o amigos del alma
Manos que se buscan desde pequeños o que se encontraron más adelante. Un gesto para guardar esa complicidad tan vuestra y todas las veces que habéis estado ahí.
Elige cómo CONSERVARLO
Una misma fotografía.
Distintas formas de llevar el vínculo.
Cuéntame cómo te gustaría llevar ese recuerdo. Revisaremos la fotografía y los modelos y opciones que mejor encajen con vuestro gesto.
Llavero
La opción perfecta para compartir su recuerdo o llevarlo contigo sin usar joyas.
Tu imagen, grabada en plata
También puedo grabar vuestras manos —o cualquier dibujo, símbolo, latido o huella— sobre una medalla de plata.
El mismo vínculo puede vivir en más de una joya.
La fotografía de vuestras manos puede transformarse en dos o más piezas para compartir: entre hermanos, madre e hija, amigos o pareja.
Cada joya conserva el gesto completo y cada persona lleva en ella su propia forma de vivir vuestra historia.
Después de semanas separados, volvieron a darse la mano.
Alma y Enrique nacieron prematuros y estuvieron semanas en incubadoras separadas. El día que salieron, fue doblemente emocionante porque por fin se iban a casa y nada más ponerlos juntos, se agarraron de la mano. Un gesto que decía «siempre estaremos juntos».
Ese instante quedó en una fotografía. Y esa fotografía llegó a mi taller para convertirse en joya.
No hacía falta añadir nada. Sus dos manitas juntas ya contaban la historia.
No hace falta posar. El gesto natural es el que más cuenta.
Podéis hacer la fotografía en casa con el móvil. Lo esencial es que la imagen sea nítida y las manos queden rectas, con todo el gesto visible.
Elegid vuestro gesto
No busquéis una pose perfecta. Cogeos de la forma en la que lo hacéis de manera natural.
Fotografía de frente
Colocad las manos rectas y la cámara paralela a ellas, sin inclinarla. Así evitamos que el gesto se distorsione al trasladarlo a dos dimensiones.
Haz varias versiones
Mantened las manos en la misma posición y haced varias fotos enfocadas. Revisaré las imágenes y os ayudaré a elegir la más clara.
Conservar el gesto
sin perder su naturalidad.
Envías la imagen
Sube la fotografía de las manos al configurar la pieza.
Recupero el contorno
Trabajo la silueta respetando la posición y la relación real entre las manos, así como las líneas más detacables
Revisamos vuestro gesto
Compruebo que la imagen conserve bien la posición de las manos. Si queréis ver una prueba antes del taller, indicádmelo al hacer el encargo.
Todo lo que necesitas saber antes de elegir tu joya.
Plazo de elaboración
Cada pieza se crea por encargo. Consulta el plazo actual indicado en la ficha del producto antes de comprar.
Calidad de la imagen
Si ninguna fotografía permite conservar bien las manos, te lo diré antes de pasar el encargo al taller.
Un regalo para compartir
Puedes encargar una sola pieza o crear dos joyas nacidas de la misma fotografía.
Hay manos que encontramos una vez.
Y no queremos soltar nunca.
Elige la pieza que más encaja con vuestra historia o escríbeme si necesitas ayuda para preparar la fotografía.