Hay marcas que reconoces
entre todas las demás.
Una mano diminuta, la patita de tu peludito, una huella dactilar o la forma exacta en la que dos manos se encuentran. La convertimos en una joya de plata para que puedas volver a sentir ese vínculo cada vez que lo necesites.
Cada línea forma parte de su historia.
Por eso la conservamos.
No lo sustituimos por nuestra versión: lo trasladamos a la plata.
¿Qué vínculo quieres volver a tocar?
Cada huella guarda una forma distinta de querer. Elige la que cuenta vuestra historia.
Las manitas y pies de tu bebé
La huella real de este momento tan especial que pasa demasiado deprisa.
Huellas de mascota
La marca de esa patita que ha recorrido contigo una parte de tu vida.
Huellas dactilares
Las líneas únicas de esa persona que forma parte de ti y de tu historia.
Manos enlazadas
La silueta real de dos manos que se buscan, se sostienen o se acompañan.
No necesitas un molde ni una sesión de fotos profesional.
Selecciona el tipo de huella para ver qué fotografía o impresión necesitamos para convertirla en joya.
Una huella no es solo una marca.
Es una forma de reconocer a quien la dejó.
De una marca real a una joya que podrás tocar.
Nos envías la imagen
Una fotografía o impresión clara de la huella o las manos.
Cada detalle cuenta
Reviso tu imagen y la preparo para convertirla en joya. Si necesito consultar algo contigo, te escribo.
Tu huella, en plata
Trabajo la pieza en mi taller, cuidando los detalles que hacen única esa huella.
¿Qué huella quieres llevar
siempre contigo?
Cuéntame qué quieres conservar. Revisaré tu imagen y encontraremos juntos la forma de convertirla en joya.